domingo, 11 de julio de 2010

El delicado sonido del trueno

Una larga fila de personas aguardan para que las puertas del Rossini se abran, aferrados a una entrada que dice “Ummagumma”. Aguardan para ver tocar a la mejor banda tributo a Pink Floyd de Sudamérica. 
El grupo, que le debe su nombre al disco que se edito en 1969, ha tocado en Ecuador, Perú, Uruguay y desarrollo dos funciones en el Gran Rex en 2004.La espera vale la pena.
Lentamente, todas las sillas del teatro se empiezan a poblar de espectadores ansiosos: chicos con remeras de martillos o prismas, adolescentes, jóvenes y adultos, demostrando así que la música de Floyd no tiene edad y sigue latiendo en los corazones de todos.

Son las 22:30 y las luces se apagan contestando al público que aplaudía y arengaba a la banda a salir. El escenario se satura de humo y los músicos ocupan sus lugares, inmediatamente un órgano tenebroso y luces azules le abre las puertas del silencio a la guitarra que interpreta “Shine on you crazy diamond”, del disco Wish you were here. A medida que avanza la canción se van incorporando los demás instrumentos, con precisión, tiempo justo y decisión. Por ultimo se suman las coristas que, junto a la voz de Jorge, los destellos luminosos que despide la pantalla circular y las luces que siguen los matices musicales , despiertan fervor en los oyentes, que estallan en un fuerte aplauso.

Un dinosaurio metálico es proyectado en la pantalla circular, similar a la usada por la banda británica en Pulse, dando comienzo a “Welcome to the machine”, con una excelente combinación de efectos sonoros y correcta interpretación instrumental.

“Es la primera vez que tocamos en Bahía”, dice Jorge, “Gracias por haber llenado esta sala y bienvenidos”. Luego de un fuerte aplauso, continúan con “Have a cigar”. Más tarde, se acuerda de que el 7 de Julio fue el 4° aniversario de la muerte de Syd Barret, uno de los fundadores de Pink Floyd, creador del nombre del grupo y hacedor del éxito floydiano.

El sonido es algo que esta banda tiene muy en cuenta, ya que han incorporado un estilo cuadrafónico a su espectáculo, que puede oírse desde varias direcciones y muy claro, lo que la diferencia de muchos otros conjuntos, que no se fijan en el acople y la saturación.

Al tocar “What do you want for me”, comienza a vislumbrarse que las chicas de los coros saben cantar muy bien. La voz principal dice “acostumbramos en cada recital a interpretar alguna canción del disco Animals”, a lo que el publico reacciona fervorosamente y aplaude. Solo cuando se calman, vuelven los gritos al reconocer la canción: “Dogs”.

La gente acompaña con palmas al rasgueo de la guitarra acústica hasta que un fuerte golpe de batería, acompañado por unos potentes reflectores que encandilan, da luz verde a la banda entera que desarrolla este tema al pie de la letra. Resulta curioso ver como las personas suben y bajan sus cabezas siguiendo el solo de guitarra, como hipnotizados, mientras el bajista deja su instrumento, recorre el escenario hasta pararse delante un teclado, hacer un solo y volver. Los chicos saben lo que hacen.

Una lluvia de relojes puede verse en la pantalla, mientras se escucha el segundero, dando comienzo a “Time”, y Jorge grita “vamos a hacer una recorrida por El Lado Oscuro de la Luna”. El baterista se roba todas las miradas al hacer sonidos secos con todo tipo de instrumentos de percusión acompañando por los latidos de un corazón que marca el ritmo. Para darle un final adecuado, deciden engancharlo con una exquisita interpretación de “Breathe”.

Se asoma un tímido piano, bajan las luces y las luces se centran sobre las coristas, Gabriela, Laura y Marina, interpretan “The Big Gig in the Sky”. Cada una canta un fragmento con desgarradores gritos afinados, que envuelven a los espectadores y les presionan el pecho, humedeciendo sus ojos por la potente voz de las tres, para hacer una de las mejores versiones de la noche. El público se deshace en aplausos y silbidos a modo de elogios. “No pueden cantar así” dice Sebastián, un oyente que permaneció estático durante todo el tema, “lo cantan igual que en el CD”, dijo. 

La multitud, aun sorprendida por semejante despliegue vocal, empieza a cantar con entusiasmo una de las canciones mas famosas compuesta por Roger Waters :”The happiest days of our lives” seguido por “Another Brick in the Wall”. Es acompañado por las conocidas escenas de los estudiantes en la escuela caminando hacia el picadero de carne, mientras todos cantan: “hey, teachers, leave the kids alone”(hey, maestros, dejen a los chicos solos).

Los músicos le dan un segundo de paz a la concurrencia con “Hey you”, acústico, relajado, pero sin dejar de tener la tensión interna de los temas de The Wall. 

“Espero que nos acompañen para cantar este tema” dice una voz desde el escenario y, con una imagen de manos entrelazadas de fondo, comienzan los acordes de la desgarradora “Wish you were here”, tema que toda la gente canta apasionadamente y agitando sus brazos, sintiendo la música, demostrando que saben la letra y disfrutando de una versión precisa y armoniosa.

Luego tocan “Money” y se van del escenario. Todos saben que su partida no es definitiva, hay que aplaudir, silbar y gritar, van a volver. Efectivamente, vuelve Jorge y dice: “Este es un ritual que siempre hacemos, no es que nosotros volvemos porque ustedes nos llamen”, el publico estalla en carcajadas y sigue: “voy a presentar a la banda ya que ustedes no deben conocer nuestros nombres”.

A medida que los nombra van subiendo al escenario y colocándose su instrumento, cada uno con su merecido aplauso y algunos, ovación. Tocan “Comfortably Numb” y luego se despiden con “Run like hell”, llamando la atención los pasos de las coristas, que variaban con cada interpretación. 

Pink Floyd es una de las bandas más importantes de la historia, ya que revolucionaron la música en los 60 creando el  rock psicodélico, llevando a límites extremos la puesta en escena y el uso de los recursos multimedia. Si se le va a rendir un homenaje, se debe tener en cuenta todos estos aspectos. Ummagumma se fijo en todo: La correcta interpretación de las canciones, las luces, los sonidos, la pantalla gigante y la disposición de audio tan nítido y tan poco común. La mejor banda tributo a Pink Floyd, no se puede decir más nada.


Por Christian Ortíz

Integrantes de Ummagumma:
Jorge Marchini (voz, teclados y guitarra)
Juan Verta (guitarra)
Federico Cassoli (guitarra)
Ariel Moscatelli (Teclado y vos)
Alejandro Iglesias (Bajo)
Diego Trefny (Bateria)
Gabriela Gutierrez (Coro)
Laura Pardo (Coro)
Marina Wilensky (Coro)
Fernando Morartoni (Saxo)

7 comentarios:

  1. La verdad, hizieron temblar a todos los que estubimos ahi :) Si pudiera, lo reviviria mil veces, ni un detalle se les escapo

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  2. Sin palabras, fue increible...Que musicos!!!

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  3. impresionantes las chicas, increibles. A ver cuando vuelven!

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  4. Q BUENA BANDAA!!!no los vi nunca en vivo,pero x lo q vi en videos suenan genial chicos!!exitos y espero q algun dia visiten tucuman...d 1 q llenan el teatro...tuc q tiene demasiados fans d pink floyd y ummagumma...besotes!!sigan tocando tan lindo,es 1 placer para los sentidos...

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  5. Q show impresionante!!!!!!
    Quiero que vuelvan yaaaaaaaaaaaa!

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  6. Espectacular, me quede sin palabras!!! Unos GENIOS!!!

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